Para una flota, la llanta es uno de los mayores costos variables. Estas prácticas lo reducen sin arriesgar seguridad.
Para una flota de carga, las llantas son uno de los costos variables más grandes después del combustible. La buena noticia: es un costo muy manejable con disciplina y los aliados correctos.
Primero, controla la presión. Un programa simple de revisión periódica reduce el desgaste irregular y previene daños de carcasa que impedirían un reencauche futuro. La presión es gratis y es lo que más rinde.
Segundo, planifica la rotación y el reencauche. Comprar carcasas de buena marca y reencaucharlas una o dos veces baja el costo por kilómetro de forma drástica frente a comprar siempre nuevo.
Tercero, mide. Lleva el costo por kilómetro por vehículo y por marca de llanta. Con datos sabrás cuál referencia rinde mejor en tu operación y dónde estás perdiendo plata.
En Remerca acompañamos a las flotas con mantenimiento en sitio, recogida de carcasas para reencauche y reportes de costo por kilómetro. Cotiza tu plan en la sección de Flotas.
¿Te quedó una duda sobre tu caso puntual? El asistente con IA de Remerca te responde en el chat, las 24 horas, y te ayuda a elegir la llanta correcta.
